Bremen fue una de las grandes sorpresas de este viaje. La ciudad hanseática es uno de los puntos más importantes del noroeste de Alemania y sin duda una ciudad muy completa. Bremen es muchas ciudades en una. Tuvimos sólo 48 horas para conocerla y recorrerla pero os aseguro que tiene tanta vida y tantos planos que un par de días se quedan cortos. En este tiempo te enamoras de todo lo que ves pero la lista de cosas por hacer es larga. Comparto con vosotros los planes imprescindibles.

Situada a orillas del río Weser, su centro histórico se puede recorrer perfectamente a pie y es más, os recomiendo hacerlo. Bremen tiene un importante número de edificios impresionantes. Los más representativos de la ciudad son el Ayuntamiento de Bremen, la estatua de Rolando, la catedral o los famosos Músicos de Bremen. De estos, el Ayuntamiento y la estatua de Rolando son patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

Ayuntamiento de Bremen
El centro neurálgico de la ciudad es sin duda la plaza del mercado, Markplatz, donde se encuentra el magnífico Ayuntamiento. Tuvimos la oportunidad de visitarlo por dentro y os aseguro que es una joya. Destaca por su fabulosa fachada de estilo tardo-renacentista siendo uno de los mejores ejemplos del denominado Renacimiento del Weser.
Estatua de Rolando
Frente al ayuntamiento se alza la imponente estatua de Rolando, que simboliza la independencia de la ciudad. Es otra de las visitas obligadas y con sus más de 10 metros de altura es la más grande entre las de su estilo en Alemania.

El barrio de Schnoor
Una de mis visitas preferidas en la ciudad fue este barrio, el más antiguo y pintoresco, el Schnoorviertel o barrio de Schnoor. Tiene calles estrechas con casas preciosas, tiendas de artesanía, cafeterías ideales y restaurantes que invitan a desconectar. Este maravilloso conjunto de pequeñas y estrechas casas con fachadas entramadas de datan del siglo XV y XVI es un lugar para perderse. Hay calles muy estrechas y tiendas preciosas. Aquí os recomiendo que visitéis una cafetería con mucho encanto «Teestuebchen im Schnoor», donde desayunar o tomar un brunch se convierte en una experiencia en sí misma.

La Böttcherstrasse
La Böttcherstrasse es otro de los lugares que debes conocer en la ciudad. Esta pequeña calle, muy cerca de la Markplatz tiene visitas muy interesantes el museo Paula-Modersohn-Becker, la Casa Roselius o la propia oficina de turismo de Bremen. Sobre el edificio de la oficina de turismo, conocido como Haus des Glockenspiels, destacan un conjunto de 30 campanas que suenan. Las campanas de porcelana de Meissen tocan una serie de melodías marineras, mientras que la parte central de la torre circular giran 10 paneles que honran a diferentes exploradores, entre ellos Cristobal Colón. El carillón suena tres veces al día.
Molino de Bremen
Si buscáis un espacio de relax y desconexión os recomiendo visitar el cinturón verde que rodea el casco histórico de Bremen. Se trata del parque Wallanlagen, un parque con un lago precioso. El lugar más interesante que ver en el parque es un llamativo molino de viento construido a principios del siglo XX. Es el único que se conserva de los seis que había originalmente sobre las murallas de Bremen. Este molino se conoce como Ansgaritorsmühle o Herdentorsmühle y hoy en día hay una cafetería ideal para tomar algo con vistas al parque.

Botanika, jardín botánico.
Una de las visitas más sorprendentes de la ciudad fue este un jardín botánico dentro del Rhododendron-Park de Bremen. Un plan distinto y perfecto para las familias porque puedes disfrutar de una gran variedad de experiencias. Aquí podrás explorar los invernaderos con rhododendrons y otras plantas exóticas, disfrutar de la exhibición de mariposas o pasear por jardines temáticos inspirados en distintas partes del mundo.
Playa urbana
Pero sin duda una de los grandes momentos que te va a regalar esta ciudad es disfrutar de unas horas relajadas en la playa urbana de la ciudad. Durante unas horas no creerás que estás en Alemania y te tu mente te transportará a algún lugar lejano y veraniego. Esta playa fluvial con tumbonas de diseño y bares para tomar algo es ideal para ver atardecer y despedir el día con un ambiente único.

Boulder Base Bremen, la sala de boulder más grande del norte de Alemania.
Otra de las actividades sorpresa para los niños fue la visita a Boulder Base Bremen, ubicada en el Tabakquartier, que tiene sala de boulder más grande del norte de Alemania. Si a tus hijos les gusta escalar, este lugar les va a fascinar porque tiene mucha variedad rutas y salas de escaladas para todos los niveles y edades. Es un plan perfecto para alternarlo con las visitas culturales de la ciudad.
Sin duda Bremen es una ciudad de cuento con la oferta y los servicios de una gran ciudad. Una combinación que atrapa.
