Los Juegos de Agua y el Castillo de Lowenburg

Una de las visitas que más me gustó e impresionó en nuestro viaje a Alemania fueron los  Juegos de Agua de Wilhelmshöhe en Kassel. Son sencillamente espectaculares. ¿Puede la mano del hombre conseguir una sincronía perfecta entre su obra y la naturaleza? La respuesta es este lugar. Es el parque en ladera de montaña más grande de Europa y allí se ha logrado algo que contado parece imposible. Unas cascadas que se llenan de agua en orden progresivo. Todo parece casual, pero nada lo es.

Juegos de agua, fuentes, pequeños templos, restos de un pueblo chino y el Palacio Wilhelmshöhe, son solo algunas de las atracciones de este majestuoso parque. Todo comienza en la Estatua de Hércules.

El monumento a Hércules tiene una altura de 530 metros y es el monumento más importante de la ciudad de Kassel.  El edificio es un símbolo del triunfo del arte sobre la naturaleza y la omnipotencia del poder creativo del hombre. Desde allí  brotan más de 750.000 litros de agua que recorren 12 kilómetros de galerías, hasta la gran fuente en el estanque del castillo donde el agua sale disparada a una altura de 52 metros debido a la presión.

 

La naturaleza es la protagonista de este bonito plan que fascinará a vuestros hijos. El parque natural Bergpark Wilhelmshöhe es Patrimonio de la Humanidad de la UNESCO desde 2013 y atrae a miles de visitantes cada año. El parque es tan grande que necesitas un día entero para disfrutarlo con calma.

La experiencia de ir bajando por la ladera siguiendo el curso del agua, viendo cómo las cascadas se van llenando es maravillosa. El agua baja con una sincronización perfecta llenando una cascada tras otra. Al verlo uno quiere pensar que la naturaleza logró esa armonía perfecta. El parque rezuma paz y sosiego. A pesar de los miles de visitantes que recibe cada año el sonido del agua es el protagonista del paisaje. El agua lo inunda todo.

El espectáculo se puede disfrutar durante los meses de verano, los miércoles y domingos por la tarde (así como los días festivos).  Os recomiendo dedicarle un día entero porque es tan grande que puedes pasarte horas paseando por él y disfrutando de sus rincones. El parque fue construido con un estilo barroco italiano entre 1670-1730. Más adelante el parque fue rediseñado (s. XVIII) con un estilo de parque británico.

Un espacio natural que sorprende  y enamora en el corazón de la Alemania. Os aseguro que no os dejará indiferentes.

CÓMO LLEGAR. 

A la zona puedes llegar en coche propio o en transporte público. Si vas en coche tienes un parking donde puedes aparcar.

Si decides llegar en autobús, tienes un autobús directo (el autobús 22) que sale de Kassel. Te recomiendo llegar hasta ese punto en metro y desde allí coger el autobús directo que te deja en la estatua de Hércules.

DÓNDE COMER. RESTAURANTE HERCULES TERRASSEN. Cerca de la Estatua de Hércules hay un bonito restaurante con vistas donde comimos. La comida es exquisita, el servicio y la localización también lo son. Este lugar es un oasis gourmet con vistas que tiene menú infantil, las raciones tienen precio módico y son muy abundantes y el trato es exquisito. Al entrar pensamos que quizá era el típico restaurante turístico en el que íbamos a comer regular y nos equivocamos. Fue uno de las mejores comidas de todo el viaje.

El restaurante tiene además una maravillosa cafetería con amplias terrazas al aire libre, que es una excelente manera de relajarse después de un paseo por el parque de montaña más grande de Europa y probar sus deliciosas tartas. Además en la terraza es posible comer un menú más económico en la terraza donde tiene platos más informales tipo salchichas y hamburguesas.

QUÉ  VISITAR EN EL PARQUE:

En el parque tenéis que visitar el palacio de Wilhelmshöhe con sus jardines, el monumento a Hércules que conecta con la fuente de Neptuno, el acueducto (una réplica del acueducto romano), Devil’s bridge, es un puente desde donde cae agua a 10 metros de altura. El puente recibe el nombre del diós Plutón que dicen viven en la cueva que hay debajo del puente. Uno de mis preferidos, La cascada, El templo de Apolo y el estanque y la pagoda china.

CASTILLO DE LOWENBURG.

Dentro del Parque Berg Wilhelmshöhe hay otra visita imprescindible. El Löwenburg o «Castillo del León», fue mandado construir por el Landgrave Guillermo IX de Hessen Kassel (1743 -1821), el Walt Disney de su época, entre 1793 y 1801 como una ruina romántica. Es de hecho uno de los primeros grandes edificios neogóticos en Alemania.

Este castillo es un gabinete de curiosidades y rarezas de la historia de Hesse y es también uno de los primeros edificios importantes del Renacimiento gótico en Alemania. Desde este lugar se obtiene una excelente panorámica de Kassel y los alrededores de la ciudad desde las terrazas y las plataformas de observación que rodean el castillo. Incluso se puede ver a Hércules y el Palacio de Wilhelmshöhe. 

El castillo de Löwenburg tiene la apariencia desafiante de un castillo de caballeros medieval y es una visita que fascina a los niños. Dentro del castillo se encuentran apartamentos reales que están ampliamente amueblados con grandes artículos históricos, pinturas, tapices, cristalería, esculturas de bronce, una magnífica colección de armamento y ventanas de vidrio medievales, que reflejan la gran pasión del constructor por coleccionar.

La combinación del castillo con los juegos de Agua hacen de este plan un imprescindible en la ciudad.

No os lo perdáis si tenéis previsto visitar Kassel. Una maravilla inolvidable.

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